¡Usted mismo!

En el post “La retribución del compliance”, intentaba responderte a las preguntas ¿Cuál es el coste de un compliance o un departamento de compliance? ¿Cuánto se cobra por la confección de un corporate compliance? Aclarando que un plan de prevención de riesgos es un traje a medida de cada empresa, en función de sus características específicas, no sólo dimensionales, territoriales o sectoriales, sino también en el importante semblante de la cultura empresarial, por lo que no vale un copia y pega como algunos advenedizos y temporeros están ya vendiendo, porque la normativa que lo está regulando, la judicatura y la propia Fiscalía General en sus circulares lo advierten, por activa y por pasiva. Pues bien, ayer me remitió un empresario de mi ámbito territorial de actuación, una propuesta que había recibido de una de esas presuntas moscardas, que al olor del supuesto negocio fácil, merodean el Compliance con sus patas llenas de mierda. Después de leerla, llamé a mi interlocutor y, resumiendo, le dije “Usted mismo”, repitiéndole que me temía que algún que otro receptor de uno de esos sucedáneos corporate compliance, cuando tenga que hacerlo valer en un contencioso penal económico, se va a llevar una desagradable sorpresa. Realmente, esas previsibles "gangas envenenadas" (por no catalogarlas de "engaña bobos"), si bien a corto plazo pueden hacer daño comercial a los profesionales que intentan hacer bien su trabajo, a medio plazo, esos mismos expertos en Compliance Penal se van a beneficiar de las debilidades de los "servicios prestados" previamente por esos advenedizos y temporeros, aunque la damnificada será siempre la empresa que de buena fe haya contratado a los primeros. Antes de comentarte los pormenores de la oferta de compliance recibida por el empresario, propietario de una mycropyme, y queriendo atenuar mi subjetividad, recuerdo ahora que hace ya más de una década, en el post “El sol también sale mañana”, publicado en el “Blog de Manuel”, apunté la famosa frase de Demming: “Las cosas no son caras o baratas por sí mismas, sino con relación a otras”.

En cuanto a la propuesta, ésta no tiene desperdicio: por la módica cantidad de sesenta euros al mes (sin especificar cuántos meses), se brindaba la elaboración de un corporate compliance. Pero ahí no quedaba eso. Se ofrecía un suculento descuento del 20% en relación a las tarifas de los colegios de economistas y abogados, caso de que se tuviera que defender jurídicamente ante una presumible responsabilidad penal de la persona jurídica y tuvieran que presentarse informes periciales económicos ¿Cabría pensar que ya dan por hecho la imputación del cliente?  Seamos serios. Vamos a suponer que tarden cuatro meses en la confección del programa de cumplimiento normativo (creo que para una micropyme, la confección del traje a medida es de dos meses como mucho) ¿Significa que por doscientos cuarenta euros se realiza el trabajo? En fin, por más que intente “objetivizarme” con la frase de Demming, no me salen las cuentas en cuanto a las horas de dedicación y el precio hora, aunque se eche mano de la cuestionable solución de una plantilla de becarios y de las herramientas informáticas que ya se están comercializando y que, con la introducción de cuatro datos, generan "corporate compliance" como churros. Como ya te comenté en el post antes referenciado, para las micropymes, si finalmente también se les exige como eximente la disposición de un corporate compliance (que eso está todavía por ver) y quieren disponer de uno, estimando un mínimo tiempo de realización del programa a medida, el importe no debería de bajar de dos mil euros y el dato final dependería de la valoración de las especificaciones facilitadas por la empresa. Por último, reitero que, a priori, se desconfíe de las ofertas y se mire con lupa los perfiles profesionales del equipo que va a realizar el trabajo, el tiempo que se va a dedicar y que el traje sea realmente a medida, porque "de todo hay en la viña del Señor" (Fuente de la imagen: pixabay).